
A costa de la clase trabajadora
VW rescindirá la mayor parte de los convenios colectivos vigentes a partir del próximo año. El grupo busca nuevos acuerdos que le beneficien. Mientras tanto, se mantiene el objetivo de eliminar 100.000 puestos de trabajo en todo el mundo. El mayor grupo automovilístico de Europa, lleva varios años de crisis. El negocio no va bien, por lo que se han previsto medidas de austeridad masivas. Entre otras cosas, se prevé eliminar 100.000 de los aproximadamente 657.000 puestos de trabajo en todo el mundo.
El grupo multinacional Volkswagen no solo pretende despedir a decenas de miles de trabajadores y rescindir los convenios colectivos, sino que también tiene previsto destinar parte de la producción a la fabricación de material bélico.
La directiva de rescindir los convenios colectivos está teniendo ahora un impacto cada vez más notable en Alemania: el miércoles (30-09-2026) se supo que diez de los trece convenios colectivos serán rescindidos antes de que termine el año. Según del sindicato IG Metall (el más grande de Europa, 2,2 milliones de socios), estos abarcan desde el importante convenio principal hasta los convenios de formación. La rescisión de los convenios colectivos envía una señal clara: todo está sobre la mesa. Normalmente, los convenios colectivos se renegocian tras su vencimiento, es decir, se elabora una nueva versión. Sin embargo, VW quiere ahora un reinicio completo y es probable que su objetivo sea eliminar numerosas prestaciones. IG Metall califica la rescisión como un “ataque frontal” y explica que, con ello, VW pone “en tela de juicio los complementos salariales, la contratación tras la formación y las normas de protección para los trabajadores de más edad y con problemas de salud”.
Cierres de fábricas y rescisión de convenios colectivos: ¿está en peligro la garantía de empleo?
Además, está previsto el cierre de cuatro fábricas en Alemania. Se trata de las plantas de Hannover, Zwickau y Emden, así como de la fábrica de Audi en Neckarsulm. También en el marco de las medidas de ahorro, se prevé el cierre de la planta de Osnabrück. Junto con el inversor financiero israelí Aurelius, el estado federado de Baja Sajonia se ha hecho cargo de la fábrica para fabricar armas allí con la empresa de armamento israelí Rafael Advanced Defense Systems. Los cierres de plantas y la rescisión de los convenios colectivos entran en contradicción con la “garantía de empleo” hasta 2030 anunciada por VW.
Hace unos dos años ya se produjo un conflicto entre el sindicato y la dirección, que culminó con el llamado “milagro de Navidad”. Sin embargo, de este “milagro” se benefició sobre todo el capital. Y es que, a cambio de la promesa de VW de que la plantilla contaría con una garantía de empleo hasta finales de 2030, el sindicato IG Metall aceptó la supresión, supuestamente “socialmente aceptable”, de 50.000 puestos de trabajo y otros recortes. Hasta la fecha, VW sigue afirmando que esta garantía de empleo se mantendrá en el futuro. Según esta, se excluyen los despidos por motivos económicos hasta finales de 2030. Aun así, se prevé la supresión de 100.000 puestos de trabajo. Queda por ver cómo encaja todo esto.
A partir de 2027 serán posibles las huelgas
El negociador de IG Metall, Thorsten Gröger, calificó, tras la rescisión de los convenios colectivos, la medida como un “grave ataque contra la plantilla”. Señaló que la tensa situación económica se está trasladando a la plantilla y que, al mismo tiempo, se están privatizando los beneficios. El sindicato respalda esta afirmación señalando que VW repartió a finales de junio unos 2.600 millones de euros en dividendos entre sus accionistas. Por el contrario, los trabajadores sujetos al convenio colectivo de la empresa recibieron su último aumento salarial hace más de dos años. El sindicato anunció amplias protestas para la próxima semana. El compromiso de paz social acordado expira en 2026, por lo que a partir del 1 de enero las huelgas serán legalmente posibles. Actualmente, la dirección de VW tacha de “alojadas en otra realidad” las reivindicaciones sindicales de un aumento salarial del 5% en la próxima ronda de negociaciones colectivas.

VW se queda atrás en el ámbito de los coches eléctricos
En el podcast “Morning Briefing”» de The Pioneer, el director general de VW, Oliver Blume, se pronunció sobre las próximas medidas de austeridad de la empresa e intentó justificar la masiva reducción de plantilla. Habla de una revisión de las decisiones tomadas a finales de 2024. Según él, en estos dos años el mundo ha cambiado mucho y la situación del mercado del automóvil se ha agravado cada vez más.
En este contexto, China desempeña un doble papel. Y es que las importaciones se están reduciendo en un 20% y, al mismo tiempo, China está inundando el mercado con más de 10 millones de vehículos este año. Ambos factores afectan negativamente al negocio de VW. Según Blume, esto no solo afecta a VW, sino también a sus competidores, que, en su conjunto, están sintiendo la presión de China. Para no perder por completo el mercado chino, VW se ve obligada a recurrir a “incentivos de venta”, es decir, descuentos para el mercado chino, lo que también repercute en los beneficios.
Según Blume, los elevados precios del combustible en las gasolineras también hacen que los compradores se decanten cada vez más por los coches eléctricos, que generan menos beneficios. Con los coches eléctricos se obtienen márgenes un 50% inferiores a los de la venta de coches con motor de combustión, algo que solo cambiaría con el desarrollo de una tecnología más asequible. Además, la producción de coches eléctricos requiere un número de trabajadores considerablemente menor que la de los de combustión, lo que también repercute en la reducción de puestos de trabajo.
La industria automovilística alemana está por los suelos
En la entrevista, Blume lamenta sobre todo que en Alemania los costes indirectos del Estado y los costes energéticos sean demasiado elevados, y exige mejores condiciones marco para los grupos empresariales. Blume se quejó de que “los costes laborales en Alemania son aproximadamente el doble que en otros países europeos en los que operamos (…) En la situación competitiva actual, simplemente tenemos que cuestionar algunos aspectos”. Otros problemas para el grupo son los elevados aranceles en Norteamérica, el suministro en parte irregular de materias primas o de bienes necesarios para la producción, y los avances tecnológicos de la competencia. Por todas estas razones, el grupo se ve obligado no solo a suprimir 50.000 puestos de trabajo, como se había planeado recientemente, sino 100.000.
Pero no solo se van a suprimir puestos de trabajo, Blume también se centra en la jornada laboral. Así, en el futuro solo habrá 30 días de vacaciones al año, en lugar de los 36 actuales, y ello sin compensación salarial. Blume se justifica alegando que esto no se notará en el bolsillo de los trabajadores y trabajadoras. El hecho de que, a pesar de todo, los trabajadores y trabajadoras salgan perdiendo al poner su mano de obra a disposición del grupo de forma gratuita, parece tener, evidentemente, una importancia secundaria para Blume.
VW militar
Bajo el título “VW pasa a manos sionistas: el sindicato celebra la adquisición“, se publicó el 16 de septiembre de 2026 en baskultur.info un artículo sobre la venta de una planta de producción de Volkswagen en Osnabrück, Baja Sajonia, a un grupo industrial de armamento israelí. (ENLACE)
NOTAS:
(*) VW rescinde los convenios colectivos: medidas de austeridad a costa de los trabajadores y trabajadoras (Original: VW kündigt Tarifverträge: Sparkurs auf Kosten der Arbeiter:innen), Perspektive-online, 2026-10-02 (ENLACE)
IMAGENES:
(*) (Collage VW (taz)
(PUBLICACIÓN BASKULTUR.INFO 2026-10-02)
