(1) Maja encarcelada (die zeit)
Por llevar “ropa de mujer”

Tras una extradición ilegal de la República Federal a Hungría, la activista antifascista Maja T. lleva dos años encarcelada. Maja es una persona no binaria, recluida en una cárcel de hombres. Por llevar un vestido, fue agredida por cinco guardias, que le arrancaron el vestido a la fuerza, alegando que la “ropa de mujer” está prohibida en la prisión de hombres. Esta agresión vuelve a poner de relieve las condiciones de reclusión en las que se encuentra Maja desde su extradición en junio de 2024.

El cambio regimen en Hungria no ha cambiado la situación de Maja. Mientras que en septiembre comienza el proceso de apelación, Maja sigue esperando su posible regreso a Alemania. Reportaje de Perspektive online.

El martes (12 de agosto de 2026), un grupo de apoyo denunció una agresión violenta contra Maja T. en la prisión de Budapest. El 17 de julio, funcionarios de prisiones exclusivamente masculinos redujeron en el suelo a esta persona antifascista no binaria dentro de la celda, la inmovilizaron y le pusieron esposas. Según el grupo de apoyo, durante el incidente, Maja sufrió un labio reventado y un hematoma en la oreja. Además, informó de dolores en la mandíbula y en la sien. No es la primera vez que las condiciones de reclusión en Hungría se convierten en un ataque directo contra su propia identidad de género.

Maja se encuentra recluida en Hungría desde junio de 2024, alojada en una prisión de hombres en condiciones que, desde su extradición, han sido objeto de críticas recurrentes. El último incidente pone de manifiesto con especial claridad lo que supone este internamiento: Maja está totalmente a merced de la arbitrariedad y la violencia del personal penitenciario húngaro. Su identidad de género no solo se ignora, sino que se utiliza de forma deliberada como pretexto para que el Estado húngaro ejerza la violencia.

Según el Comité de Solidaridad con Maja, el incidente no se limitó únicamente a la agresión física. Previamente, el jefe de seguridad le había prohibido verbalmente llevar vestidos o faldas que se interpretaran como “ropa de mujer”, ya que estos estaban “prohibidos en una cárcel de hombres”. Cuando Maja se negó a quitarse el vestido, fue conducida a una sala de tratamiento mediante llaves dolorosas y allí fue desnudada contra su voluntad. Posteriormente, los funcionarios le confiscaron el vestido y lo sustituyeron por un polo. Otras prendas de vestir que la dirección de la prisión clasificó como ropa de mujer también han sido retiradas de la celda y guardadas en un almacén. Para el posterior traslado a un hospital, Maja fue inmovilizada de nuevo con esposas, un cinturón y grilletes. Según el Comité de Solidaridad, seis funcionarios armados con ametralladoras escoltaron el traslado. Tras el incidente, las autoridades húngaras iniciaron un procedimiento disciplinario contra Maja. La acusación: Maja habría agredido a los funcionarios que intervenían. El Comité de Solidaridad y su padre, Wolfram Jarosch, contradicen esta versión y rechazan rotundamente la acusación.

(2) Maja encarcelada (apollo news)

Brutales condiciones de reclusión

La agresión actual debe considerarse también en el contexto de las condiciones de reclusión vividas hasta ahora. Maja ya llevaba más de un año y medio en aislamiento casi total: en algunos momentos, hasta 23 horas al día aislada y bajo videovigilancia constante; además, hubo denuncias de cucarachas y chinches, luz natural insuficiente, así como un suministro deficiente y condiciones higiénicas indignas. A ello se sumaban registros corporales diarios.

Por ello, en el verano de 2025, Maja inició una huelga de hambre que duró 40 días. Maja eligió este medio político para protestar contra su extradición a Hungría, así como contra el aislamiento y las condiciones de reclusión degradantes. La prolongada huelga de hambre tuvo graves consecuencias para su salud y acabó provocando su traslado a un hospital penitenciario. Los últimos días de la huelga de hambre estuvieron acompañados por un campamento de protesta situado justo frente al Ministerio de Asuntos Exteriores.

Esto no solo permitió llamar la atención de los medios de comunicación sobre el estado de Maja y su lucha, sino que la protesta también llegó a los empleados del Ministerio de Asuntos Exteriores. A raíz de ello, diputados del SPD, de La Izquierda y de Los Verdes instaron públicamente al ministro federal de Asuntos Exteriores, Johann Wadephul (CDU), a que intercediera para que Maja fuera trasladada a Alemania.

Extradición a pesar de la solicitud de urgencia

Según la legislación alemana, Maja no debería haber acabado en esa prisión. En junio de 2024, Maja fue trasladada a Hungría desde el centro penitenciario de Dresde en una operación nocturna. En ese momento, la defensa ya había presentado una solicitud urgente ante el Tribunal Constitucional Federal. A pesar de ello, se llevó a cabo la extradición. Cuando el Tribunal Constitucional Federal prohibió la entrega, Maja ya se encontraba en manos de las autoridades húngaras. En febrero de 2025, el Tribunal Constitucional Federal determinó finalmente que la extradición había sido ilegal. Sin embargo, el Gobierno federal siguió sin tomar las medidas suficientes para traer a Maja de vuelta a Alemania o, al menos, para garantizar de forma efectiva unas mejores condiciones de reclusión.

Así pues, más de dos años después de su extradición, Maja sigue detenida en Hungría, a pesar de que también este año 2026 personas solidarias de todo el país e incluso diputados del Bundestag de distintos partidos han seguido exigiendo su repatriación. El Gobierno federal se remite al proceso judicial en curso en Hungría. La repatriación a Alemania solo sería posible una vez que se haya dictado una sentencia firme. De este modo, Maja sigue expuesta al sistema penitenciario húngaro.

Ocho años de prisión

En febrero de 2026, Maja fue condenada en Budapest a ocho años de prisión. La Fiscalía había solicitado incluso 24 años. Se le imputa a Maja la participación en agresiones contra fascistas durante el denominado “Día del Honor”, un acto fascista, en febrero de 2023. La sentencia aún no es firme. Tanto la defensa como la fiscalía han interpuesto recurso de apelación. En septiembre se reanudará el proceso ante el Tribunal de Apelación húngaro. Según la Berliner Zeitung, las fechas previstas para ello son el 18 y el 30 de septiembre de 2026. Así pues, en las próximas semanas se decidirá también si se mantiene o se modifica la pena de ocho años de prisión. Al mismo tiempo, de la firmeza de la sentencia depende cuándo podrá llevarse a cabo efectivamente el traslado a Alemania. Y es que la justicia húngara confirmó a la Fiscalía General de Berlín que, en caso de condena, Maja podría ser trasladada a Alemania para cumplir la pena, previa solicitud individual.

El Estado se limita a mirar

El caso de Maja aúna así varios niveles de represión estatal: la extradición ilegal por parte de las autoridades alemanas, el aislamiento prolongado en prisión húngara, un juicio por motivos políticos y, ahora, una agresión violenta concreta por parte del personal penitenciario. Este incidente en concreto demuestra por qué no basta con esperar a que concluya el proceso judicial. Hungría ha restringido enormemente los derechos de las personas LGBTI+ en los últimos años. Además, el Estado húngaro no reconoce la no binariedad de Maja y la criminaliza. Para Maja, la cárcel nunca fue, por tanto, únicamente el lugar donde se ejecutaba un proceso judicial. Desde el principio fue un lugar de represión estatal, humillación y violencia y, al mismo tiempo, el lugar de la lucha de Maja por la justicia y la legitimación del antifascismo práctico.

El Estado alemán se limitó a observar desde el principio. Hasta la fecha, todo se ha quedado en promesas no vinculantes de abogar por unas mejores condiciones de reclusión y de dialogar con las autoridades húngaras. El resultado lo podemos ver hoy —o quizá no. Lo que permanece inquebrantable desde hace dos años son la voluntad y el espíritu de lucha de Maja, así como la solidaridad de innumerables antifascistas, incluso más allá de las fronteras alemanas.

NOTAS:

(*) “Maja, detenida en Hungría, fue agredida por cinco agentes por llevar un vestido”, título original: “Maja in ungarischer Haft wegen Tragen eines Kleides von fünf Beamten angegriffen“, publicado en Perspektive Online, 14/08/2026, traducción: baskultur.info (LINK)

IMAGEN:

(1) Maja encarcelada (die zeit)
(2) Maja encarcelada (apollo news)

(PUBLICACIÓN BASKULTUR.INFO 2026-08-14)

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