Tendencia mundial
El gasto militar mundial aumenta por undécimo año consecutivo y se acerca a la cifra histórica de 2,5 billones de euros. En Europa, el gasto militar aumentó considerablemente en 2025, situándose un 14% por encima del de 2024. En Asia y Oceanía, el año pasado aumentaron hasta un 8,1%. El Estado español incrementó sus inversiones en armamento e infraestructura militar en un 50 %, superando así, por primera vez desde 1994, la barrera del 2% del PIB, todavía muy lejos del 5% exigido por la OTAN.
Una cosa está clara: cada euro invertido en armamento es un euro menos para la educación, el estado del bienestar o la lucha contra la catástrofe climática, lo que supone un retroceso en los logros del movimiento obrero mundial.
El gasto militar mundial ascendió en 2025 a casi 2,89 billones de dólares (algo más de 2,46 billones de euros), registrando así su undécimo año consecutivo de aumento, marcado por el crecimiento en Europa, Asia y Oceanía. Más de la mitad de este importe total corresponde a Estados Unidos, China y Rusia, según informó el Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo (SIPRI) el 27 de abril de 2026. Así lo certifica el último informe del citado instituto, que cifra el incremento de 2025 en un 2,9%, significativamente inferior al 9,7% registrado en 2024. «Sin embargo, esta desaceleración se explica en gran medida por una caída del gasto militar de Estados Unidos», reza el comunicado, que matiza que, fuera del país norteamericano, «el gasto total creció un 9,2% en 2025».
«El gasto militar global volvió a aumentar en 2025 a medida que los estados respondieron a otro año de guerras, incertidumbre y convulsión geopolítica con grandes campañas de armamento», ha declarado el investigador del Programa de Gasto Militar y Producción de Armamento de SIPRI Xiao Liang, que ha previsto que, «dado el abanico de crisis actuales, así como los objetivos de gasto militar a largo plazo de muchos estados, este crecimiento probablemente continuará durante 2026 y más allá». De hecho, el propio instituto, que atribuye a Estados Unidos, China y Rusia «el 51% del total global», ha previsto que el menguado gasto estadounidense sea un evento cortoplacista, ya que Washington «ha aumentado las inversiones tanto en capacidades militares nucleares como convencionales para mantener el dominio en el hemisferio occidental y disuadir a China en el Indo-Pacífico, que son objetivos clave de la nueva Estrategia de Seguridad Nacional».
La disminución en un 7,5% del gasto militar de Estados Unidos en 2025, que la entidad ha atribuido a que «no se aprobó nueva asistencia financiera militar para Ucrania» durante el año, «probablemente será de corta duración», ha incidido el director del citado Programa de Gasto Militar y Producción de Armamento del instituto, Nan Tian. «El gasto aprobado por el Congreso de Estados Unidos para 2026 ha aumentado a más 1.000 millones de dólares (853 millones de euros), un incremento sustancial respecto a 2025, y podría aumentar aún más hasta 1.500 millones (de dólares, 1.280 millones de euros) en 2027 si se acepta la última propuesta presupuestaria del presidente Trump», ha agregado.
Europa lídera
Donde sí aumentó notablemente el gasto militar fue en Europa, «el principal contribuyente» al incremento global del año con 864.000 millones de dólares (737.000 millones de euros), esto es, un 14% más que en 2024. Los principales factores de esta pronunciada escalada fueron Rusia, que con un aumento del 5,9% ha llevado su gasto militar a los 190.000 millones de dólares (162.000 millones de euros) o un 7,5% de su PIB, y Ucrania, el séptimo país con mayor gasto del año: «aumentó su gasto un 20% hasta los 84.100 millones de dólares (más de 71.700 millones de euros), o el 40% del PIB», apunta el SIPRI. «En 2025 el gasto militar como proporción del gasto gubernamental alcanzó el nivel más alto jamás registrado tanto en Rusia como en Ucrania», ha señalado el investigador del referido programa Lorenzo Scarazzato, que ha considerado «probable» que continúe creciendo en 2026.
Mientras, el rearme europeo ha supuesto un gasto de hasta 559.000 millones de dólares (casi 476.750 millones de euros) a los 29 miembros europeos de la OTAN, lo que supone el aumento «más rápido» desde 1993, «reflejando la búsqueda continua de la autosuficiencia europea junto con la creciente presión de Estados Unidos para reforzar el reparto de cargas dentro de la alianza», ha argumentado la también investigadora del SIPRI Jade Guiberteau Ricard. No obstante, Ricard ha querido advertir de que, «a medida que los estados se esfuerzan por cumplir los nuevos objetivos de gasto de la OTAN acordados en 2025, existe el riesgo de que los límites entre el gasto militar y otros gastos relacionados con la defensa y la seguridad se vuelvan difusos, reduciendo la transparencia y complicando aún más la evaluación de las capacidades militares».
En concreto, Alemania lideró el grupo con 114.000 millones de dólares (97.230 millones de euros): un incremento interanual del 24% que ha llevado a las arcas germanas a destinar al gasto militar más del 2% del PIB –concretamente, el 2,3%-- «por primera vez desde 1990». También destaca el caso del Estado español, donde la carga militar ha superado también «el 2% del PIB por primera vez desde 1994», ha destacado el SIPRI. En concreto, el gasto militar «aumentó un 50% hasta los 40.200 millones de dólares (34.287 millones de euros)», una subida que contrasta con las diferencias manifestadas por el Gobierno de Pedro Sánchez con respecto al aumento impulsado por Estados Unidos en la Alianza Atlántica y los múltiples reproches de la Administración de Donald Trump por la renuencia del Ejecutivo español a comprometerse con el mismo.
Asia y Oceanía, en alza
Más allá de los montes Urales, la situación no es muy diferente: con un gasto militar de 681.000 millones de dólares (algo menos de 580.800 millones de euros), Asia y Oceanía registraron en 2025 un aumento del 8,1% sobre su gasto militar. Destaca particularmente el caso de China, que encadena ya 31 años consecutivos de subidas en este ámbito, donde es la segunda potencia mundial que más fondos destina: hasta 336.000 millones de dólares (poco más de 286.500 millones de euros), un 7,4% más que en 2024. En Taiwán, actualmente sumido en «un contexto de intensificación de ejercicios militares alrededor de la isla por parte del Ejército Popular de Liberación», enfrentado al Gobierno chino por sus reclamaciones soberanistas sobre el territorio insular, el gasto militar ascendió un 14% hasta los 18.200 millones de dólares (15.500 millones de euros), el 2,1% del PIB, en lo que supone el mayor incremento anual para la isla, al menos desde 1988.
Siguiendo al norte por aguas del Océano Pacífico y por rivales geopolíticos de Pekín, Japón registró a su vez un aumento de su gasto militar del 9,7%, lo que lleva el total invertido hasta los 62.200 millones de dólares (53.000 millones de euros). La cifra equivale al 1,4% de su PIB, lo cual es, aunque menor que las presentadas por la mayor parte de potencias globales, «la proporción más alta desde 1958», ha destacado el SIPRI. «Los aliados de Estados Unidos en Asia y Oceanía, como Australia, Japón y Filipinas están gastando más en sus ejércitos, no solo debido a tensiones regionales de larga duración, sino también debido a la creciente incertidumbre sobre el apoyo de Estados Unidos», ha explicado el investigador sénior del citado programa del instituto, Diego Lopes da Silva. (*)
NOTAS:
(*) „El gasto militar global aumenta por undécimo año y supera los 2,46 billones de euros”, diario Gara, 2026-04-27 (LINK)
IMAGENES:
(1) Armamento (brf)
(2) Armamento (weltkrieg2)
(3) Armamento (wikipedia)
(PUBLICACIÓN BASKULTUR.INFO 2026-04-29)
