Comprar una planta de VW
A la sombra de Airbus y Rheinmetall, el grupo franco-alemán de armamento KNDS, el tercero más grande de Alemania, también se beneficia de la continua militarización del país. Se baraja una adquisición parcial de la planta de VW en Osnabrück. Además, el grupo tiene previsto salir a bolsa a mediados de 2026. KNDS es una empresa pan-europea líder en el sector de armamento con más de 11.000 empleados, una facturación de 3.800 millones de euros y una cartera de pedidos de 23.500 millones de euros en 2024.
KNDS (antes KMW+Nexter Defense Systems) surgió de la fusión de Krauss-Maffei Wegmann y Nexter, y es propiedad a partes iguales de la Agence des Participations de l’État (Participaciones del Estado) francesa y del Grupo Wegmann.
La empresa franco-alemana de armamento KNDS es conocida sobre todo por la fabricación del carro de combate Leopard. Pero KNDS también fabrica otros modelos de carros de combate, como el Puma o el Boxer, en colaboración con Rheinmetall. Desde su fundación en 2015, el 50% del grupo pertenece al Estado francés. La otra mitad de las acciones está en manos del grupo empresarial alemán Wegmann Holding. A diferencia de Airbus y de Rheinmetall (que, sin embargo, quiere vender su división de automoción este año), KNDS produce exclusivamente material militar. La empresa ha registrado un crecimiento constante de su facturación en los últimos años: la facturación en 2024 ascendió a 3.800 millones de euros. Además, se recibieron pedidos por valor de 11.200 millones de euros.
El director general del grupo, Jean-Paul Alary, califica la situación actual del negocio y la plena carga de la cartera de pedidos como un “superciclo para el armamento”. Solo el Ejército alemán había anunciado que encargaría en los próximos años hasta 3.000 carros de combate del tipo Boxer y hasta 1.000 carros de combate Leopard-2. En el marco de esta espiral de rearme, la empresa aspira ahora a salir a bolsa en París y Fráncfort antes de finales de junio. Ya se han sentado las bases importantes para ello. Así, Christian Schulz, antiguo director financiero del Grupo Renk, un fabricante alemán de tecnología de propulsión y transmisión para tanques y buques de guerra, se incorporó en enero al consejo de administración de KNDS.
Allí desempeñará una función consultiva en la salida a bolsa. En 2024, Schulz llevó a bolsa al proveedor de armamento Renk. Según los informes, también se está llevando a cabo un estudio dentro del Gobierno federal que plantea una posible participación en el grupo de armamento. El Gobierno federal también participa en un proceso de licitación similar para Thyssen-Krupp Marine Systems (TKMS), ya que el Gobierno considera que los submarinos de la empresa de Kiel son una tecnología clave para el armamento nacional.
Conflicto de intereses entre Francia y Alemania
El negocio de KNDS depende en gran medida de la relación entre Alemania y Francia debido al reparto de las participaciones de la empresa. En los últimos años han surgido cada vez más conflictos entre ambos países cuando se han planteado planes de rearme conjuntos. Además del debate en curso sobre el escudo nuclear común, se trata sobre todo del proyecto franco-alemán de carros de combate MGCS (Main Ground Combat System / Sistema principal de combate terrestre), en el que participan principalmente KNDS y Rheinmetall. Este se decidió en 2012 y, en principio, debería estar terminado para 2045. Este plazo ya se considera claramente demasiado tardío. Ahora, el desarrollo se ha estancado debido a desacuerdos entre KNDS y Rheinmetall, que propusieron cada uno sus propios modelos de carro de combate como base para el nuevo carro.
Así, el proyecto de carro de combate, que en su día estuvo acompañado de muestras de amistad política, se convierte en escenario de conflictos de intereses entre Alemania y Francia. Y es que ambos Estados esperan desempeñar en los próximos años un papel de liderazgo en la creación del flanco oriental de la OTAN y sacar el máximo provecho de los contratos de armamento necesarios para ello.
Por ello, el debate sobre las decisiones concretas para el proyecto MGCS gira a menudo en torno a cuestiones de detalle, como por ejemplo si son los proveedores alemanes o los franceses los que se benefician de la fabricación del carro de combate, o en qué territorio nacional deben ubicarse las plantas de producción. Todo esto y mucho más preocupa a los Estados y empresas implicados, que compiten directamente entre sí. A día de hoy, aún no se ha presentado ningún prototipo del “carro de combate del futuro”. Paralelamente, la cooperación entre Francia y la RFA en este ámbito atraviesa una crisis. El sistema aéreo conjunto FCAS, que además debía desarrollarse junto con España, se encuentra estancado. El grupo francés Dassault, que participa en el proyecto, no quiere renunciar a su liderazgo.
Las empresas de armamento se benefician de la crisis del sector automovilístico alemán
Hasta ahora, KNDS cuenta con 29 centros en Europa, de los cuales once se encuentran en Alemania y nueve en Francia. Antes del inicio de la Conferencia de Seguridad de Múnich, el director general del grupo, Jean-Paul Alary, informó de que la capacidad de producción de KNDS se había triplicado en los últimos tres años. Ahora se prevén nuevas inversiones de más de mil millones de euros para ampliar la producción en Alemania. Recientemente, el grupo parece estar interesado en la planta de VW en Osnabrück. A mediados del próximo año finalizará la producción del T-Roc Cabrio que se fabrica allí hasta ahora. Si para entonces no se asigna un nuevo modelo a la planta, existe el riesgo de que quede infra-utilizada.
El director general de VW, Oliver Blume, asegura que se está trabajando en una solución, y también el sindicato IG Metall ha descartado hasta ahora el cierre de la planta. No obstante, la planta de producción en crisis había despertado el interés de diversas empresas de armamento. Así, una delegación de Rheinmetall visitó la planta y una adquisición no parecía imposible. La semana pasada, sin embargo, Rheinmetall descartó una adquisición.
Ahora, KNDS habría profundizado en las conversaciones sobre una adquisición parcial de la planta. Así, sería posible alquilar partes de la planta para producir allí vehículos blindados de ruedas. KNDS ya acumuló experiencia el año pasado con centros de producción en crisis: así, la planta de Alstom en Görlitz, amenazada de cierre y que anteriormente fabricaba tranvías, fue adquirida por KNDS y reconvertida en un centro de producción para los modelos de carro de combate Leopard 2, Puma y Boxer.
¿Sustituirá el carro de combate alemán al automóvil alemán?
El comité de empresa y el sindicato IG Metall descartan una adquisición (parcial) de la planta de VW en Osnabrück. Según un informe al que ha tenido acceso la cadena ZDF, la consultora McKinsey habría recomendado el cierre de hasta ocho de las diez plantas de VW existentes en Alemania. En qué medida esto es posible, probablemente solo se verá en los próximos años, con la retirada del mercado de varios modelos de VW. Pero lo que es seguro es que VW no podrá superar la crisis más grave de su historia sin la ayuda del Estado alemán o de otras grandes empresas. Si las ventas siguen siendo bajas y se retiran las subvenciones estatales, el fabricante de automóviles se verá obligado a buscar otras opciones.
En este sentido, tarde o temprano será fundamental la reconversión a la fabricación de vehículos militares. En febrero de 2026, Volkswagen presentó en la feria especializada “Enforce Tac” el MV.1, una versión militar de su camioneta Amarok. El vehículo tiene un diseño más robusto y se adapta con flexibilidad a diferentes misiones, como tareas de transporte o de rescate. Por el momento aún no está claro si el MV.1 entrará realmente en producción en serie ni cuándo lo hará.
La economía alemana no podrá permitirse dejar vacíos los centros neurálgicos de la producción industrial. Para ello, será inevitable sopesar las opciones. En los próximos años, la economía alemana ya no podrá permitirse durante mucho tiempo la fabricación de modelos de automóviles civiles, que en los últimos años se han caracterizado por la caída de las cifras de ventas. Al final, el cálculo será una decisión orientada al beneficio. Y precisamente ahora son los tanques y otros equipos de guerra los que generan beneficios. En las plantas directivas y entre los accionistas, la lluvia de dinero continúa.
NOTAS:
(1) «El consorcio franco-alemán de armamento KNDS quiere la planta de VW y su inclusión en el DAX», Perspektive Online, 20/03/2026 (ENLACE)
IMÁGENES:
(1) Armas (youtube)
(2) Armas (aachener ztg)
(3) Armas (perspektive)
(PUBLICACIÓN BASKULTUR.INFO 2026-03-23)
