50 años después de su muerte
Cuando se cumple medio siglo de la muerte del escritor vasco Gabriel Aresti, se celebran innumerables actos para recordar su figura, lo que no debe hacerse “desde la lógica del consenso”. Aresti tradujó al euskera, entre otros, a Bocaccio, Lorca, Valle-Inclán, Castelao, T. S. Eliot, Bertolt Brecht y James Joyce. Antifranquista, socialista, con posturas diferenciadas del nacionalismo vasco ortodoxo. Creció en un entorno castellanohablante y empezó a estudiar el idioma de forma autodidacta a los 12 años.
Gabriel Aresti Segurola (Bilbo, 1933-10-14 / Bilbo, 1975-06-05) fue un poeta y escritor vasco que escribió en euskera, uno de los escritores en euskera más importantes del siglo XX, miembro de Euskaltzaindia, la Real Academia de la Lengua Vasca, y uno de los creadores del Euskara Batua.
El 5 de junio se cumplen 50 años de la muerte del escritor y euskaltzale Gabriel Aresti. La señalada fecha para la cultura y la política vasca abre una ventana de oportunidad que se alargará durante los próximos meses. Como afirma Larraitz Ariznabarreta, el objetivo debe ser restituir una memoria “no aséptica y desinfectada” sobre su vida y su obra, “ya que no podemos leer a Aresti desde la lógica del consenso, tal y como hace la cultura hegemónica vasca”. Es momento de revisar, por tanto, la repercusión que tuvo en la literatura y la sociedad de su tiempo, en cuya conflictiva modernización tuvo un papel fundamental, a pesar de que su temprano fallecimiento, a la edad de 41 años, no le permitiera culminar las aportaciones cruciales a las que se dedicaba con esmero. (1)
“La ternura de Aresti tenía forma de martillo, núcleo de piedra y densidad de pueblo” afirma Lu Barcenilla y, por justicia a su legado, así debemos tratar de que sea recordado
El profesor de sociología en la EHU y experto en el poeta, Asier Amezaga, lo ilustra con el ejemplo de que “la introducción de las H que Aresti defendió se ha establecido en el corpus del euskera, pero el comunismo que propugnaba aún está por implantar”. Asimismo, la arquitecta y profesora asociada en la EHU, Ula Iruretagoyena, recuerda desde la ciudad que le vio nacer y morir, Bilbao, que “Aresti no se dejaba seducir por la ambición y la riqueza; al contrario, cantaba a los ideales de amistad y libertad que la calle podía ofrecer al ciudadano”.
Por su parte, Lu Barcenilla, periodista e investigador del Consejo Editorial de Hordago, afirma, en uno de los artículos, que “la ternura de Aresti tenía forma de martillo, núcleo de piedra y densidad de pueblo” y, por justicia a su legado, así debemos tratar de que sea recordado. Con mayor o menor sintonía hacia estas apreciaciones sobre el poeta bilbaino, ya han comenzado los actos en su recuerdo. El pistoletazo de salida lo dio en abril el Movimiento Socialista (EHKS) para recordar la figura del poeta comunista. En aquel acto, celebrado en Bilbao, el responsable de Ekida Paul Beitia afirmaba que “si algo fue Aresti, fue conflictivo, porque estuvo en conflicto con unos y con otros”.
Nada como la narración de su amigo y biógrafo, Anjel Zelaieta, para dar cuenta de este carácter disruptivo y molesto, cuándo por ejemplo recupera del olvido el prólogo que hizo Aresti para la adaptación de la pastoral “Kaniko eta Beltxitina” de Jakes Oihenart. Tras imprimirse en la editorial Lur, la obra fue censurada tijera en mano por su amigo Ramón Saizarbitoria por afirmar que “la patria es un concepto burgués” y que “hay posibilidades de que el euskera se convierta en una lengua burguesa”, a la vista de que “el obrero explotado es en su mayoría erdaldun e inmigrado del extranjero”.
Igualmente, en 1973 Aresti afirmaba públicamente que “dicen que soy españolista, lo que debe ser pecado en Euskal Herria. Así andan rebuznando todos los asnos de Euskal Herria: Aresti, hijo de puta, españolista, maricón, marxista, falso!”. Cargó también contra Telesforo Monzón y, al hilo de “la molestísima polémica con Txillardegi”, Luis Mitxelena cuenta a Zelaieta que “en una comida nos soltó que ‘Eusko Gudariak’ era un himno fascista”. Mucho más allá en esta molesta interpretación de Aresti, en oposición al consenso abertzale que se conformó en esta época, va el que fuera discípulo y depositario de su obra, Jon Juaristi, cuyo material legado por el poeta fue confiscado por la Guardi Civil en su detención y nunca ha podido ser recuperado.
Las polémicas y enemistades de Aresti deberían ser estudiadas a partir de la bibliografía de su amigo y biógrafo Anjel Zelaieta, ya que hasta ahora no se les ha dado la debida atención
En el monográfico dedicado por el diario Berria a su figura, Garbiñe Ubeda repasa algunas de esas polémicas y enemistades , que deberían ser estudiadas a partir de la bibliografía de Aresti recogida y comentada en la biografía de Zelaieta (1975; 2000), con entrevistas a sus protagonistas. Este Aresti conflictivo no recibió la debida atención en el décimo tomo de sus obras publicadas, también por Susa, en 1986, a pesar de estar dedicado a sus ‘Artículos, Conferencias y Cartas’. Cabe destacar la brevedad de ese último tomo, así como las muchas polémicas epistolares, los artículos y obras censuradas - en revistas como Anaitasuna o Zeruko Argia - y las numerosas respuestas a sus detractores y posicionamientos disruptivos que han sido omitidos, a pesar de ser analizados en su biografía. Un Aresti incómodo, olvidado en la memoria “aséptica y desinfectada” que hoy en día trata de imponerse.
Conferencias, discos y libros
Para seguir con los actos de recuerdo, el Catedrático de Literatura de la EHU, Jon Kortazar, inició a mediados de mayo el ciclo “Las caras múltiples de Gabriel Aresti”, con una conferencia sobre el abecedario de la vida del poeta. Dicho ciclo continuó con la conferencia de Paloma Rodriguez-Mimbres sobre la poesía social de Aresti y la de Jose Antonio Morlesin sobre la biografía en comic del poeta, publicada por la editorial bilbaina Erroa. Este ciclo termina hoy por la tarde con la conferencia de Karlos del Olmo sobre el teatro de Aresti, en la Biblioteca Foral en Bilbao. Gracias a la organización de la profesora de comunicación de la EHU, Miren Gabantxo, esta serie de conferencias se volverá a celebrar el 28 y 29 de agosto en el Museo del Pescador de Bermeo, con la intervención extra de Susana Jodra sobre las contribuciones artísticas de Aresti.
Ekida vuelve a la carga, con la presentación del disco “Por segunda vez Aresti frente al futuro” en BIRA kultur gunea de Bilbao, con el que la entidad de cultura comunista complementa la obra de teatro con el mismo título, que representarán mañana en el teatro Bernat Etxepare de Gasteiz.
El próximo fin de semana será el turno del ciclo ‘Aresti en Mundaka’, organizado por el escritor Edorta Jimenez, en el que contarán con la conferencia de Mikel Soto. Se celebrará, el viernes 13 de junio, y se hablará de la amistad de Aresti con Jon Mirande. También se hará el habitual paseo, el sábado 14, por los lugares que el poeta bilbaino recorrió en Mundaka, lugar al que fue varios veranos para visitar a su amigo sacerdote Martin Arrizubieta, al que dedicó su poemario Harri et Herri en 1964.
Los actos, iniciativas y publicaciones deben servir para restituir una figura trascendental de la cultura vasca contemporánea y debatir sobre su legado
De vuelta en Bilbao, la asociación de la familia y seguidores de Gabriel Aresti reanuda sus visitas guiadas al Bilbao del poeta, el próximo miércoles 18 de junio. El integrante de esta asociación, Xabier Monasterio, está coordinando para Euskaltzaindia el libro “El mandato de Gabriel Aresti”, que verá la luz el 8 de octubre, recogiendo diversos y renovados puntos de vista de autores y autoras sobre la vigencia de Aresti en sus respectivos ámbitos. Euskaltzaindia, por su parte, ha anunciado junto a estas y otras entidades un extenso programa de actividades que se alargará hasta el final del presente año.
Para terminar, destacar entre ellas que la Cátedra Gabriel Aresti organiza el 19 y 20 de junio en Bilbao un curso de verano para ensalzar la figura del poeta, y presentará el 26 de junio un libro para homenajearlo, con 30 contribuciones para dar una lectura exhaustiva del 50 aniversario de su muerte. Otros actos e iniciativas de diversa índole tomarán el relevo durante los próximos meses, y deben servir para restituir una figura trascendental de la cultura vasca contemporánea, para debatir sobre su legado en, como dice Barcenilla, el que deberíamos nombrar Año Martillo.
Datos biográficos
Gabriel Aresti creció en un entorno castellano-hablante y aunque su padre era euskaldun, no le fue transmitido este idioma como lengua materna, eran tiempos de guerra y franquismo, con el euskara prohibido bajo amenaza de sanciones. Empezó a estudiar el idioma de forma autodidacta a los doce años y a los veintiuno ya colaboraba en algunas publicaciones. Aresti cultivó todos los géneros literarios: poesía, novela, cuento y teatro. Se vio muy influido por Bertolt Brecht y se lo considera uno de los padrinos del movimiento teatral en el País Vasco. Fue un excelente traductor al euskera; entre las obras traducidas destacan las de autores como Federico García Lorca, T. S. Eliot o Giovanni Boccaccio. Según se cuenta, durante un registro en su casa la Guardia Civil le confiscó un manuscrito de la traducción del Ulises de James Joyce, del que nunca se volvió a saber. Entre sus discípulos se cuentan los poetas / escritores Joseba Sarrionandia, Jon Juaristi y Bernardo Atxaga. (2)
Uno de los motivos que se pueden encontrar a lo largo de su obra son las referencias a las chabolas de Bilbao, y sus personajes hablan de la pobreza, el exilio y la vida diaria del Bilbao de la posguerra y del franquismo. Algunas obras que hablan del tema de las chabolas son la obra de teatro “Oilarganeko etxola batean” (En una chabola en Oilargan), el poema “Bizkaitarrak” o el relato corto “Jainkoa jaio da Otxarkoagan” (Dios ha nacido en Otxarkoaga).
Como miembro de Euskaltzaindia (la Real Academia de la Lengua Vasca) defendió activamente la creación de un idioma común unificado, el Batua, defendiendo el habla popular frente a las tendencias puristas. En esta línea, en alguno de sus poemas dice que él escribe en un “euskara klarua”, echando mano de un préstamo coloquial del castellano. Como editor fundó la editorial Lur, que acogió a los nuevos escritores como Ramón Saizarbitoria, Arantxa Urretabizkaia o Xabier Lete. Colaboró como letrista con cantautores como Mikel Laboa y el grupo de folk Oskorri. Polemista mordaz, publicó numerosos artículos en periódicos. Falleció a los 41 años de edad víctima de una afección hepática.
NOTAS:
(1) “50 años recordando a Gabriel Aresti, una ventana de oportunidad para restituir su memoria”, diario Hor Dago / El Salto Diario, 2025-06-05 (LINK)
(2) Gabriel Aresti, Wikipedia (LINK)
IMAGENES:
(1) Aresti (kulturklik)
(2) Aresti (diario vasco)
(3) Aresti (iberlibro)
(4) Aresti (sientelo)
(PUBLICACIÓN BASKULTUR.INFO 2025-06-05)
