Quien diablos es Iker Messi
Para los aficionados al fútbol es imprescindible: la Copa del Mundo, sin importar lo que suceda en el mundo o en el propio país anfitrión: guerras entre los países participantes, un genocidio retransmitido en directo, políticos que confunden la paz con el asesinato en masa. Le toca el turno al desigual trío formado por Estados Unidos, México y Canadá, en el que uno amenaza al resto con anexión o ataque. Una caricatura de “fiesta deportiva”, un negocio multimillonario, lavado deportivo, gentrificación. Está claro quien gana.