lcnaca1Huellas nazis del 1936

Cuando se habla de la Legión Cóndor en la Guerra Española, la mayoría piensa inmediatamente en el devastador bombardeo de Gernika, en Bizkaia. Es mucho menos conocido que en Durango también murieron cientos de personas en un ataque. Y todavía menos se conoce la historia de Nafarroa (Navarra). Dos autores han recopilado en un libro las pocas huellas que dejó la Legión Cóndor en este territorio: “La Legión Cóndor en Navarra: la guerra en el aire 1936-1939”, publicado por el Gobierno de Navarra.

Hasta ahora se sabía poco sobre las difusas huellas que dejaron la Legión Cóndor nazi alemana y la Aviazione Legionaria de Mussolini en Navarra durante la Guerra Española de 1936. Dos autores han recopilado estas huellas en un libro.

Su primera obra se titulaba “Los años olvidados” con el subtítulo “Navarra, los nazis y la Segunda Guerra Mundial”. Trata sobre la presencia de tropas alemanas en Nafarroa desde la invasión de Francia en junio de 1940 hasta 1944, así como sobre la colonia alemana establecida en Pamplona desde 1916, que estuvo bajo la influencia de los nacionalsocialistas, especialmente después de su llegada al poder en 1933. Con la obra posterior “La Legión Cóndor en Navarra: la guerra en el aire 1936-1939” (publicada por la Dirección General de Cultura - Institución Príncipe de Viana), los hermanos Torres quieren arrojar luz sobre el oscuro episodio de la presencia nazi en la región. El autor Pello Guerra presenta un resumen en el diario Gara: (*)

La Guerra en el Aire 1936-1939

lcnav2Según explican los hermanos Torres Mateos, el propósito de ‘La Legión Cóndor en Navarra: la Guerra en el Aire 1936-1939’ consiste en “desempolvar ese pasado y extraer quiénes fueron aquellos legionarios alemanes que estuvieron en Navarra combatiendo al lado del bando rebelde, en qué frentes participaron, cómo fueron sus experiencias en retaguardia, en qué empleaban su tiempo libre, qué opinión tenían de la población autóctona o cómo fueron recibidos por los lugareños”. Y utilizando para ello “documentos originales, expedientes, infografías, planos de los aeródromos y las ciento cincuenta fotografías de la época”.

“La guerra, esto es, localizar los testimonios, informes, registros, actas militares o reseñas de prensa que dieran voz a esos mudos retratos amarilleados por el tiempo que habíamos ido recopilando”. La presencia de la Legión Cóndor en la península se debió a que “Hitler necesitaba una guerra para poner a punto su nuevo arsenal y en la que sus soldados pudieran adquirir experiencia en combate”. Por ese motivo, terminó enviando “una fuerza expedicionaria de élite”. La ayuda alemana a Franco recibió el visto bueno de Hitler el 25 de julio de 1936 después de que atendiera a una delegación del general sublevado, que necesitaba trasladar sus tropas del Protectorado africano a la península para aplastar a los fieles a la República. En ese grupo figuraba el oportunista alemán Tónie Bernhardt, que, gracias a ese papel de mediación, “gozó de los privilegios del Régimen hasta los años 50”.

Tras esa primera asistencia a los sublevados, la misión de la Legión Cóndor comenzó oficialmente el 30 de octubre de 1936 y suponía pasar de unas operaciones de apoyo sin entrar en combate, a poner a disposición de Franco “una fuerza voluntaria de élite legionaria o mercenaria con un claro objetivo de luchar”. La estancia de sus miembros en el Estado oscilaba entre los seis meses y el año de duración, según rango o responsabilidad, y aunque se desconoce el número total de sus integrantes, la cifra podría estar en torno a los 19.000, llegados en tandas de unos 5.000 efectivos. Al término del conflicto, las bajas alemanas se estimaron en 317 hombres.

Era “una tropa cerrada, avituallada por personal técnico y auxiliar alemán y un Estado Mayor que solo debía rendir cuentas a Franco”. Por lo tanto, era “una unidad autónoma con cadena de mando propia”, destacan los Torres. Los pilotos de la Legión Cóndor vivieron su paso por la guerra del 36 como una aventura en la que vivían “bien surtidos de suministros de su patria, con rápidos ascensos en el escalafón militar, salarios altos y la plena disposición de los anfitriones a complacer a sus invitados”.

El primo del Barón Rojo, en Gasteiz

Uno de los oficiales de la Legión Cóndor fue Wolfram von Richthofen, as de la aviación alemana durante la Primera Guerra Mundial, como su primo, el famoso Barón Rojo. Fue uno de los responsables de los bombardeos de Durango y Gernika, y ya en la Segunda Guerra Mundial, de Varsovia o Coventry. Fue enviado como jefe del Estado Mayor de la Legión Cóndor y posteriormente como comandante en jefe de dicha unidad.

El 29 de marzo de 1937, Richthofen domiciliaba su Estado Mayor en Gasteiz, en el Gran Frontón Hotel. Poco después llegó su superior jerárquico y comandante en jefe, Hugo Sperrle, para coordinar la Campaña del Norte junto a Mola y Vigón. Los oficiales, la tropa y el personal auxiliar alemán fue distribuido por fondas y domicilios particulares en las cercanías del campo de Salburua, ubicado al sureste de la capital alavesa.

Junto al aeródromo se habilitaron un hospital de campaña, un economato con género importado de Alemania y “un burdel privativo del personal alemán, bajo control sanitario de su Estado Mayor”, un esquema que se repetiría en otros lugares. Salburua albergó a la escuadrilla experimental de bombarderos VB/88 y también fuerzas de la Aviazione Legionaria italiana. Una exhibición de vuelo acrobático de esas fuerzas alemanas para homenajear a sus anfitriones realizada el 27 de septiembre de 1937 terminó con uno de los aparatos participantes estrellándose en la esquina norte de la entonces plaza de España, actual plaza Nueva. El piloto falleció en el acto y dos espectadores también perdieron la vida.

Buñuel, Fitero y Cortes, trastienda de la Legión Cóndor

lcnav3Nafarroa también fue escenario de la trastienda de la Legión Cóndor, ya que en su territorio fueron emplazados efectivos de esa fuerza aérea. Incluso antes de que se instalaran, hubo una formación de Junkers denominada ‘Escuadrilla Navarra’, creada en diciembre de 1936 y comandada por José Larrauri y Gil Mendizábal. La escuadrilla de reconocimiento A/88 estaba acantonada en Buñuel y en algunas localidades navarras, estaban alojados soldados del grupo de bombardeo K/88. Por su parte, el batallón de artillería antiaérea F/88 se encargó de la defensa del aeródromo de Buñuel, Cortes y seguramente de Ablitas.

En el paraje conocido como El Montecarlo, a 5 kilómetros de Buñuel, se asentó un aeródromo de la Cóndor entre octubre de 1937 y el umbral de 1939. Las infraestructuras eran “rudimentarias”, con un cuerpo de guardia, un edificio para la tropa y otro para los oficiales. Algunos miembros de la Legión Cóndor fueron alojados en el aeródromo, otros en locales municipales y también en viviendas particulares. Contaba con un sistema de defensa propio integrado por tres baterías antiaéreas FlaK-18 de 88 mm. En origen, tenía una dotación de unos treinta alemanes entre mandos, pilotos, mecánicos, personal de vuelo y mantenimiento, y una veintena de franquistas del cuerpo de guardia. Al final de la campaña y con la llegada de los aparatos Dornier Do-17, la plantilla se duplicó.

Las provisiones que consumía la guarnición eran importadas desde Alemania, incluyendo agua envasada, la cerveza, el tabaco o incluso el papel higiénico. Hasta se trajeron árboles de los bosques de Baviera para que fueran abetos de Navidad. Otro de los emplazamientos clave de la Legión Cóndor era el Balneario Nuevo de Baños de Fitero, donde fue instalado su Estado Mayor desde principios de 1937 hasta la primavera de 1938, salvo la temporada oficial de baños, cuando fue trasladado a Alfaro.

La mayor parte de los legionarios se instalaron en la Casa del Tío Jabonero, la mansión del industrial Manuel Alfaro, con muchos de ellos haciendo instrucción militar en el paseo de San Raimundo de la localidad. También hubo alemanes alojados en Tutera, en concreto en el antiguo seminario, ubicado en el actual Centro de Salud Oeste. Y lo mismo sucedió en poblaciones como Cintruénigo, Corella o Cascante. Otro lugar en el que la Legión Cóndor desplegó una guarnición fue Cortes. La jefatura se instaló en el castillo, mientras que la tropa fue ubicada en casas particulares y en la Azucarera de la Compañía del Ebro.

Italianos en Ablitas

Por su parte, el aeródromo de Ablitas fue puesto en funcionamiento en 1937 y sirvió de base a la Aviazione Legionaria de Mussolini. Disponía de cinco pabellones para oficiales, con dos dormitorios, un descansillo y un edificio utilizado como cocina-comedor. Los suboficiales contaban con unas instalaciones similares, al igual que la tropa. Su construcción fue llevada a cabo por esclavos del franquismo. Como en el caso de sus colegas alemanes, los italianos se instalaron en la Ribera navarra cuando sus objetivos se encontraban en los frentes de Teruel y Aragón. Al terminar la batalla del Ebro, las escuadrillas de Savoia-Marchetti SM-81 asentadas en la península se disolvieron, incluyendo la de Ablitas. Este aeródromo sigue actualmente en funcionamiento para complementar al polígono de tiro de Bardenas.

Curiosamente, Noain, donde actualmente se asienta el único aeropuerto del herrialde, no fue utilizado como base por la complejidad de la orografía circundante, su pista era entonces muy corta y porque las condiciones de visibilidad y meteorología solo eran óptimas en verano. Aunque sin aeródromo, Iruñea debió de contar con una escuela de oficiales, dentro del llamado Gruppe Imker, aunque “su estela se difumina”, reconocen los Torres. Según algunos testimonios, unos 16 altos mandos alemanes estaban instalados y daban instrucción en el chalet de los Muguiro, que estaba situado cerca del antiguo campo de fútbol de Osasuna, en el barrio de Donibane.

Una estela de destrucción

lcnaca4Esas fuerzas aéreas dejaron a su paso una estela de brutal destrucción en Durango y Gernika, como se recuerda en el libro. En el primer caso, el bombardeo ejecutado por la Aviazione Legionaria el 31 de marzo de 1937 se saldó con 336 muertos y 950 heridos, y 300 edificios dañados, 70 de ellos totalmente destruidos. Menos de un mes después, el 26 de abril de 1937, tuvo lugar el bombardeo de Gernika, que se cobró unas 300 víctimas, aunque algunos historiadores elevan esa cifra a 2.000. El grado de destrucción de la villa fue próximo al 75%, con un volumen de lanzamiento de 31.000 kilos de bombas, el doble que en Durango. Un total de 271 edificios terminaron arrasados en su totalidad y el resto, dañado parcialmente.

Pero no solo Bizkaia sufrió ataques aéreos, ya que Nafarroa fue bombardeada por aparatos de la Unión Soviética encuadrados en la aviación republicana. Iruñea registró un primer bombardeo el 22 de mayo de 1937, con un saldo de 11 muertos y 25 heridos. Y en el del 11 de noviembre fallecieron 11 personas identificadas y tres sin identificar, y generó 92 heridos. Algunas bombas impactaron cerca de la fachada de Diputación en el paseo de Sarasate, donde todavía se ven los efectos del mismo.

Tutera fue bombardeada el 13 de agosto de ese mismo año, con 14 víctimas mortales y más de veinte heridos, e Irunberri fue atacada el 25 de septiembre con unos seis muertos, ya que no se conoce el número exacto de víctimas. Una vez finalizada la guerra, la Legión Cóndor y la Aviazione Legionaria se despidieron de los lugares donde habían estado acantonadas. En Nafarroa, Iruñea fue escenario de una parada militar con las principales autoridades que se celebró en el Bosquecillo de la Taconera. Así terminaba el papel jugado por esos pilotos nazis y fascistas, que contribuyeron desde el aire con sus bombardeos de terror a la victoria franquista en la guerra del 36 y que dejaron su particular huella en Nafarroa. (1)

Investigación histórica en Alemania

El Grupo de Trabajo sobre la Historia Regional de Neustadt-Rübenberge (lugar de origen de la Legión Cóndor), Arbeitskreis Regionalgeschichte en alemán, ha recopilado la historia de la Legión Cóndor en un libro, ya que gran parte de las tripulaciones de los bombarderos de la Legión Cóndor se habían entrenado en las bases aéreas de Wunstorf, Hannover-Langenhagen y Delmenhorst, en el escuadrón de combate Boelcke. Al libro le siguió una exposición titulada “La destrucción de Gernika-Guernica el 26 de abril de 1937. (2) Historia y presente de un crimen de guerra alemán”, que fue recogida en Euskal Herria y traducida al euskera y al español por la asociación cultural Baskale de Bilbo. Basándose en la exposición del AKR, Baskale produjo un documental trilingüe en el que historiadores y historiadoras describen detalladamente el desarrollo y los objetivos militares y políticos del devastador bombardeo de Gernika. También se abordan las consecuencias para el desarrollo posterior de la estrategia de guerra aérea durante la Segunda Guerra Mundial. (3)

NOTAS:

(1) “La difusa huella de la Legión Cóndor y la Aviazione Legionaria en Nafarroa, reunida en un libro”, dirio Gara, Autor: Pello Guerra, 2026-01-19 (LINK)

(2) “Luftwaffe, exterminio de los judíos, guerra total“, Grupo de trabajo sobre historia regional de Neustadt-Rübenberge. (Luftwaffe, Judenvernichtung, totaler Krieg), Arbeitskreis Regionalgeschichte Neustadt-Rübenberge (LINK)

(3) Dokumental “Legion Condor“, Kulturverein Baskale Bilbao (LINK)

IMAGENES:

(*) Legión Cóndor (gara)

(PUBLICACIÓN BASKULTUR.INFO 2026-01-20)

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